Yo no me perdí,
tan solo me encontré
El avatar como creación de la inspiración, de la
propia transformación y la reivindicación con el cuerpo, no solo es una
representación de si, al contrario es una exorcización de miedos y
problemáticas personales, las cuales a través de la teoría han tenido sustento
suficiente para realizar una verdadera transformación corporal y mental.
Para la construcción del mismo tuve en cuenta la
necesidad propia de la aceptación con el mi cuerpo, siendo mi propósito desde
la primera sesión realizar las paces con el mismo, siendo cada una de ellas una
sanación para sí misma. Para la creación del Avatar me baso en Foucault quien
describe la imagen del cuerpo como maquina útil para la sociedad, siendo este un instrumento reflejo de la
estética y estilización aceptada por la heteronormatividad impuesta, reflejando
de esta manera el poder ejercido sobre nuestros cuerpos regulándolos y explotándolos
para su beneficio (Citro, 2010).
El primer ejercicio realizado para la aproximación de
la representación de mi propio cuerpo fue la creación de la silueta corporal,
odiada muchas veces, modificada y vista como algo patógeno, parasitante, no
saludable ni estético. Como lo enuncia
Butler en el año 2002 la performatividad corporal es considerada incompleta puesto
que parte de la materialización sexual es el resultado de la norma y la
estética impuesta desde la óptica heterosexual (Butler, 2002). Asi mismo retomo a Butler desde la
construcción del cuerpo hacia la construcción de la representación del mismo, realizando
una personificación de mi propio yo, siendo entonces este la proyección de si atravesada en la corporalidad.
En ese primer ejercicio enunciado hice el rechazo de
esa silueta plasmada, sexualizada y pornificada, no siendo la identificación física
ni imaginaria propia, creando ocultamiento de las mismas; obedeciendo a ello y saliendo
de los esquemas de regulación decidí escoger un personaje como proyección de si
por gusto y por osadía, que no reflejara la imagen corporal común.
Todas estas prácticas ejercidas con el único fin de
ser atractiva y obtener el cuerpo hipersexualizado deseado e impuesto por el
machismo, cognotandolo como algo deseable y sano, sin saber que ahondaba con cada practica en mi
ignorancia y mi bolsillo, desde tales prácticas podemos enunciar el poder
ejercido sobre nuestros cuerpos al tener que amoldarnos a estas
heteronormatividad esteticista impuesta, creando patologización sobre tales
cuerpos diferentes no deseados, pero es desde esta óptica que podemos afirmar
que nuestros cuerpos no son propios, pertenecen a un estado que los regula
ejerce su poder normatizando los comportamientos, la identidad, la sexualidad y
la reproducción, creando discursos dirigidos a aquellos considerados
vulnerables, pobres, dignos de no reproducirse como especie en pro del
bienestar imaginario común, creando una supervivencia darwinista a los mejor
dotados o tal vez de mejor posición social (Pedraza, 2007), es por ello que
renuncio a planificar mi cuerpo y medicalizarlo de forma innecesaria.
Los olores
comúnmente tienen asociación con el estatus social y la identificación de
alguien, el mercado realiza grandes inversiones en pro de la higienización y la
desodorización de los cuerpos, siendo
pues determinantes del lugar que se ocupa, de la clase y la raza (Larrea, 1997). Particularmente el aroma seleccionado para mi
avatar es un perfume creado para cuerpos masculinos ya que son mi predilección
los olores fuertes, ya que considero que los aromas de flores y sutiles no
permanecen en mi cuerpo, en mi concepto reflejan docilidad de una feminidad
esclavista y conformista.
El cubrir la piel con
pintura, tatuajes y otros permite transmitir sensaciones y sentimientos
a través de esta, lo asocio con la libertad del cuerpo y del movimiento del
mismo, creando por medio de la pintura una nueva piel, es por ello que adopto
la pintura en la piel como tigre con el fin de dejar de lado los miedos y los
complejos con el cuerpo, avanzando en el moldeamiento corporal.
La percepción desde lo visual tiene un lugar
importante dentro de la domesticación de los sentidos, puesto que de esta
manera nos permitimos el amoldamiento dentro de las sensaciones de lo estético,
son las imágenes percibidas lo que comúnmente se cataloga como aptas, bellas o
fuera de las normas (Mitchell, 2002). No
obstante el desarrollo de los otros sentidos es importante al presentarse
disminución de la visión o perdida de la misma, lo cual obliga al adiestramiento
y la optimización del tacto, del oído y otros sentidos para la supervivencia
(Saramago, 1995), en mi avatar la visión es importante puesto que por medio de
ella se realiza la representación del mismo por interpretación simbólica, de igual manera la oscuridad es
importante ya que hace parte de mi comodidad por eventos de fotofobia.
Pero las imágenes no solamente son creadas y recreadas desde la percepción visual, estas representaciones mentales también son creadas por medio de otros sentidos como el oído, el cual recibe estímulos por medio de vibraciones sonoras que crean imágenes mentales de lugares, momentos o personas, por ello mi presentación tiene un sonido roquero, he incluido una canción de Jimi Hendrix en primer lugar por gusto con las guitarras de la canción y en segundo lugar al considerar la letra de su canción una expresión de la masculinidad irrisoria y coqueta en la que persuade a la que considera su dama sexy con el único fin de ser su objeto de placer, posterior a ella se escucha el rugido del tigre respuesta ante tal expresión de agresión a la cual siempre estamos expuestas (De Oliveira, 2007).
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