lunes, 8 de diciembre de 2014

RECLAMO MI CUERPO PARA VOLVER A LA VIDA , A LA ACCIÓN

Pensando en cómo poder definir la noción de cuerpo y que esa definición fuese lo más abarcadora posible, pensando en cómo definir la subjetividad  sin desligarla de la corporalidad, me surgieron mil y un verbos e imagine cada uno. Todos trajeron a mi mente emociones, espacios, tiempos y principalmente límites.  Algunos verbos placenteros, eróticos, dolorosos, otros desconocidos.  Todos nos habrán atravesado de una u otra manera, bien por su presencia permanente o momentánea, bien sea por su ausencia. Adaptar, adiestrar, asesinar, amar, agredir, atar, amenazar, aconsejar, abrazar, aprobar, abandonar, abdicar, abusar, acercarse, acceder, actuar, acordar, alimentar, arriesgarse, aproximarse, asediar, apropiarse, apretar, archivar, bajar, besar, contener, contactar,  castrar, cautivar, contar, comer,  cortar, castigar, catalogar, callar, disfrazar, disimular, distanciar, desear, desaprobar, decidir, discriminar, domesticar, disputar, disciplinar, entrenar, enajenar, enseñar, expropiar, equivocarse, erotizar, follar, gemir, gritar,  herir, introducir, inspirar,  jugar, juzgar, lamer, manocear, manifestar, multiplicar, mutilar, mirar, montar, masturbar, oprimir, producción, piropear, palpar, pensar, percibir, reflexionar, reír, recorrer, reproducción, succionar, saborear, sentir, segregar, soñar, tocar, tirar, trasnochar, transmitir, trasportar, tapar, usurpar, violentar, velar, vestir, vigilar y por último whatsappear. 
Contener las emociones, contener la palabra, la risa el llanto. Contener la orina, contener el abrazo y el puño, evitar el contacto, golpes, tropezones, abrazos.  Hábil para correr, para mirar, para escribir o para pintar, contenerlo, enseñarle a responder al disfraz requerido en cada ocasión; la discreción, la distancia, la inexpresividad, la simpatía aparente, controlar los músculos, bajar la voz.  Entrenar los músculos para no revelar más de lo que deseamos, manejar la mirada y el gesto de la boca para mostrar o dejar de mostrar.  Se es cuerpo ocupado porque se crea la necesidad de ser mirado por otros, tocados y aprobados.  Se es cuerpo habitado, cuerpo objeto, porque hay otros que deciden sobre él.  Se es cuerpo expropiado; sus primeros dueños son los padres, después los amantes pero rara vez se es dueña de su propio cuerpo.
Me queda la duda de ¿dónde poder ubicar la sensualidad y la sensibilidad si no son verbos?
Reclamo mi cuerpo, para volver a la vida y a la acción.
Hacer un ejercicio de cartografía corporal, es en resumidas cuentas establecer algunas marcas, sentimientos, dolores, placeres o simplemente coordenadas para conocerlo y orientarse en él.  Es también echar mano de los archivos del cuerpo y entre mil cosas, escoger qué contar y qué no.  Desempolvar  recuerdos, vivencias, dolores, intervenciones, límites del lenguaje, límites en los espacios, límites en la academia, límites sexuales, límites eróticos, límites afectivos pero también eso recordar y revivir esos maravillosos instantes de fuga.
De mi ejercicio cartográfico en donde plasmé la silueta de mi cuerpo y muchas cosas más, me llevo la representación de mi cuerpo, vuelvo y lo extiendo, lo pienso y como diría Parrini, todo es un intento, una nostalgia del cuerpo que no se logra sosegar, pues hasta los afectos están siendo apresados.  Seguramente hará falta un poco de topografía para comprender en detalle, ausencias y demás.  Hago caso a Le Breton y  me lo llevo  con la firme convicción de que este, es el último lugar de soberanía para los individuos contemporáneos, el último reducto para un proyecto personal, con la esperanza de que mi cuerpo carnal, lleno de pasiones, pecados, lujuria y vanidad no se conviertan en mecanismos de sujección.  Y como diría Zandra Zapata, reclamar mi cuerpo como expresión suprema de autonomía será por consiguiente, reclamar el derecho a gobernar, a través del cuerpo, mi propia vida.


Luz Jacqueline Ospina Rico

1 comentario:

  1. Muy buena lectura del concepto de cuerpo. Gracias por compartirla. Un abrazo.

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